Atrás quedó la metrosexualidad, y otras tendencias en las que el extremo cuidado físico y el comportamiento sexual eran determinantes para conseguir pareja.
La conquista ahora pasa al terreno del conocimiento, aunque suene difícil de creer.
La sapiosexualidad, término acuñado del latín sapiens (sabiduría). Es una forma de orientación sexual caracterizada por una fuerte atracción por la inteligencia de otro, independientemente del género o de lo que físicamente nos atraería.
En otras palabras, sapiosexual es aquél que encuentra la inteligencia como característica sexual más atractiva y es lo que está en boga.
Y es que un comentario acertado, una conversación interesante, un amplio conocimiento de algún tema, una reacción apropiada, son factores que no sólo conquistan, sino que excitan a una persnoa sapiosexual.
La explicación de cómo y porqué sucede esto está directamente relacionado a la función cerebral y a las necesidades que deseamos cubrir al buscar una pareja.
El Dr. Lister Rossel, psiquiatra de la Universidad Clínica de Las Condes (Chile) lo explica de ésta manera:
«A diferencia de lo que se cree acualmente, el principal órgano sexual es el cerebro, seguido de la piel y por último los órganos genitales… No es nada extraño que nos resulte atrayente, desde el punto de vista sexual, una persona que tomo el nivel mental como punto de partida de la seducción.
La evolución humana ha provocado cambios en nuestro comportamiento, sobre todo en el cerebro.
El sapiosexual, aunque inconscientemente, es parte de éste proceso de evolución, porque toma como principal atracción un vínculo mental.

 

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Publicación por : Sandra Hoyos
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